5.0
( Sobre 5 )

Beneficios de una alimentación ecológica

 

¿Mito o realidad?

 

Esta suele ser una cuestión que habitualmente invita a la reflexión al recibir tanta información contradictoria de medios de comunicación, artículos de opinión,  intereses de ciertas industrias…  al final no tenemos por qué tener una opinión clara al respecto. Es más, la realidad es que se hace difícil tenerla.

 

Por nuestra parte, lanzamos las siguientes preguntas que consideramos clave para el diálogo: ¿Qué se entiende por alimento o producto ecológico? ¿Es una moda (la llamada moda verde), o realmente tiene argumentos sólidos en los que basarse? ¿cuáles son esos beneficios reales que aportan este tipo de alimentos (ecológicos) frente a los que normalmente se encuentran en grandes superficies de manera habitual?

 

Vamos con la primera cuestión, ¿qué entendemos por alimento ecológico?. Desde sinBIOsis, entendemos que son aquéllos que son cultivados (en el caso de frutas y verduras) de manera totalmente natural. Esto es, sin abonos sintéticos, ni pesticidas químicos ni conservantes sintéticos ni irradiación, y que además no están sometidos a ningún tratamiento genético en todo su proceso de cultivo y crecimiento hasta su recolecta.  En el caso de la ganadería, son aquéllos que proceden de animales que pastan al aire libre, disponiendo de un espacio mínimo por cabeza; con una alimentación que ha de ser con productos ecológicos, sin piensos sintéticos, y no han de recibir ningún tipo de antibiótico, hormonas o vacunas, primando la prevención frente a la cura de enfermedades.

 

Dejando aparte la propia naturaleza del producto ecológico en sí, también entendemos como producto ecológico, aquél que potencie la especie o variedad de producto autóctono, respetando temporadas de crecimiento naturales, sin necesidad de alterar las condiciones medioambientales del lugar en el que se cultive/críe.

 

Las consecuencias inmediatas del crecimiento y cultivo bajo estas condiciones, es la reducción de elementos contaminantes, aportando además nutrientes sanos y naturales a nuestro organismo.

 

Pero no sólo se trata de la calidad del producto…también en sinBIOsis nos referimos al producto ecológico como aquél que respeta el ‘uso racional de los recursos naturales que están a nuestro alcance’. Básicamente, no ir contra natura, sino a favor. Está demostrado por ejemplo, que la agricultura intensiva agota los suelos a la larga hasta convertirla en yerma, sin mencionar la cantidad de contaminación filtrada a las aguas por el uso de químicos contra plagas, etc. Aguas que inevitablemente acaban siendo consumidas por animales y humanos. Aguas contaminadas.

 

Además, y desde el punto de vista de un comercio justo, en la agricultura y ganadería ecológica se respeta la función de estas figuras, las del agricultor y ganadero, permitiéndole vivir de una manera digna e independiente. 

 

A pesar de todos estos argumentos a priori a favor de los productos ecológicos, ¿se trata de una moda pasajera? Aunque es cierto que últimamente son mucho más conocidos estos productos, y quizás no siempre con sloganes muy acertados (todo lo natural, todo lo verde vende más), desde el punto de vista de nutrientes mismo ya ganan por goleada a los cultivados/criados de manera intensiva. Además, hay referencias de las posibles relaciones existentes entre toda la cantidad de químicos y transgénicos ingeridos durante un período largo de tiempo y el actual despunte de alergias e intolerancias alimentarias, siendo afectado el sistema inmune humano entre otros, con alcance aun no del todo determinado.

 

Como conclusión, podemos enumerar los siguientes beneficios de los alimentos ecológicos:

 

Contenido en nutrientes. 

El proyecto QLIF (Quality Low Input Food  http://www.qlif.org)  coordinado por Carlos Leifert, es la mayor investigación realizada en productos ecológicos, integrando 15 países, y más de 30 institutos de investigaciones científicas con una duración de 4 años. Este proyecto demuestra, entre otros muchos datos favorables a los alimentos ecológicos, que las frutas y las verduras orgánicas contenían hasta un 40% más de antioxidantes que otros cultivos no ecológicos. Y aún mayor son los contrastes que se hallaron con respecto a la leche, con variedades orgánicas que contienen hasta un 60% más de antioxidantes y ácidos grasos beneficiosos para la salud.

Por tanto, los alimentos ecológicos contienen una mayor cantidad de vitaminas, minerales, fitoquímicos, grasas omega 3, grasas trans "buenas" y proteínas, y una menor cantidad de grasas omega 6 y saturadas "malas"; que los alimentos convencionales.

 

Contenido en toxinas.

Los alimentos ecológicos contienen menor cantidad de contaminantes y aditivos con efectos adversos. Se han realizado estudios en los que se demuestra que los niveles de pesticidas en personas con alimentación ecológica son muy inferiores a los de personas con alimentación no ecológica.

 

Nivel de grasas en la carne.

La cantidad de grasas omega 6 y omega 3 en las carnes, la leche y los huevos, depende de lo que coman los animales. El maíz y la soja no contienen omega 3 y si muchos omega 6, mientras que la hierba y el forraje contiene omega 3. Por tanto, en los animales alimentados con pastos, o piensos con harina de linaza, su carne, leche y huevos tendrán una buena proporción entre omega 6 y omega 3, que puede llegar a ser de 1/1. Mientras que los alimentados con los piensos habituales, sus productos pueden tener una proporción entre omega 6 y omega 3 de 20/1, y hasta de 40/1. 

 

Desde un punto de vista medioambiental

La agricultura ecológica no esquilma las tierras de cultivo y los animales son especies autóctonas donde viven en semilibertad, favoreciendo su crecimiento y calidad de vida. Además no se vierten toxinas al terreno (causando contaminación acuífera) y en la ganadería no se utilizan ni hormonas ni antibióticos en los animales que más tarde se transfieren presuntamente de diversas maneras al cuerpo humano. La filosofía es acercarse lo máximo posible a los procesos naturales, siempre y cuando nunca se caiga en producciones masivas de alimentos. La producción ecológica, lleva intrínseca y por definición una explotación menor que la producción a nivel industrial convencional.

Estamos en la era del 'todo vale mientas se reduzca su coste y se incremente el beneficio', y nos gustaría llamar a la reflexión a todos aquéllos que consideren que esta máxima es extensible a todos los ámbitos de la vida. Generalmente, proyectos con estas premisas tienen un grave inconveniente: no suelen ser sostenibles. Ni en el tiempo, ni, en este caso, tampoco lo es ecológicamente. Ni siquiera lo es con nosotros mismos. ¿estamos dispuestos a aceptarlo aunque existan alternativas reales a las que acudir? 

Además desde sinBIOsis queremos apoyar a los ganaderos y agricultores del país, favoreciendo que todos sus productos puedan tener origen nacional y haciendo lo posible por apoyar tanto unas condiciones laborales dignas, como una alimentación más sana y local.  

 

sinBIOsis vuelve a los orígenes…..donde el alimento es el propio ingrediente 100% natural.

 


Top